El Banco Mundial advirtió sobre riesgos de políticas fiscales procíclicas

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó al alza las proyecciones de crecimiento de la economía uruguaya para 2017 y estima que el PIB aumente 1,6% este año. En tanto, para 2018, el organismo es más optimista con una expansión prevista de 2,6%, según el informe Perspectivas Económicas Globales, presentado ayer en el marco de la cumbre semestral que lleva adelante el FMI y el Banco Mundial en Washington, y que sirve como un insumo más de cara a la próxima Rendición de Cuentas.

En la pasada ley de Rendición, aprobada en 2016, el gobierno se había visto obligado a reducir considerablemente las proyecciones del PIB debido al estancamiento de la actividad, y había pronosticado un aumento de 1% para 2017. Ahora, con un panorama bastante más favorable, y con el dato de crecimiento de 1,5% en 2016, es esperable que el equipo económico corrija al alza sus proyecciones, y que algunos sectores del Frente Amplio planten trasladar esa correción a un aumento del gasto para atender las prioridades que definió la fuerza política en su programa de gobierno.

Alertan por gasto

El Banco Mundial, por su parte, alertó que las cuentas fiscales de muchos países latinoamericanos se han resentido en los últimos años, producto de la desaceleración económica. En 2016, 29 de los 32 países de la región enfrentaron déficits fiscales, en gran parte debido a un gasto más elevado.

El déficit fiscal medio para América del Sur fue de 5,2% del PIB, mientras que el de México, América Central y el Caribe (ALC) fue de 2,1%. Según el Banco, los países que se encuentran en mejor posición para escapar de esta coyuntura son aquellos que en los últimos años implementaron una política fiscal anticíclica, un camino que Uruguay no ha adoptado.

De acuerdo a un informe titulado “Contra viento y marea: Política fiscal en América Latina y el Caribe desde una perspectiva histórica”, coordinado por el economista jefe del Banco Mundial para ALC, el uruguayo Carlos Végh, varios países del continente (Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay y Perú) cambiaron su política de gasto público en respuesta a la crisis financiera de 2008 y pasaron a desarrollar una política anticícliaca. Según el Banco Mundial, el primer grupo “tendrá algo de espacio fiscal para recurrir al gasto público como herramienta de estímulo” en tiempos de bajo crecimiento, mientras que aquellos países que continuaron con sus políticas procíclicas, como Uruguay, ahora deberán “consolidar más sus cuentas fiscales si pretenden minimizar el riesgo de un deterioro en su calificación crediticia y un aumento del gasto de financiación”.

Végh señaló que “si bien los países aún podrían verse tentados a gastar en lugar de ahorrar durante el próximo ciclo económico positivo, los acontecimientos de la última década en materia fiscal nos infunden confianza de que los países evitarán estos riesgos y actuarán de manera prudente”. En un contexto de mucha volatilidad, “la prudencia les permitirá hacer de la política pública un instrumento para superar la próxima desaceleración y conservar las conquistas sociales”, agregó.

Pagos con Argentina en moneda local

Desde el pasado 3 de abril comenzó a regir el Sistema de Pagos en Monedas Locales con Argentina, un sistema basado en un acuerdo bilateral entre dos países, mediante el cual las personas físicas y jurídicas residentes en ellos, pueden realizar pagos y cobranzas en sus respectivas monedas, informó el Banco Central (BCU). El mecanismo está vigente con Brasil desde 2014, y se espera que en el segundo semestre se sume Paraguay.

Fuente: El Observador