Crónicas

La Cámara de Comercio y Servicios (CNCS) interpreta que “es posible percibir cierta volatilidad en el resultado de algunos rubros en particular”, lo que “demuestra las debilidades que aún persisten y que no permiten consolidar una situación de crecimiento sólida y generalizada en el sector, advirtiéndose incluso en algunos casos un retroceso en los niveles de venta”. Advierten por baja rentabilidad, aumentos de salarios por encima de la productividad y la rigidez del mercado laboral.

El primer trimestre de 2017 había comenzado de forma positiva para los empresarios del sector Comercio y Servicios, fundamentalmente después de un 2016 que había traído “bastantes dificultades”. Sin embargo, en el segundo trimestre del año el optimismo ya no es tan claro y “se percibe una mayor disparidad en los resultados en función de los distintos rubros considerados, algunos de ellos incluso presentando señales de estancamiento o incluso retroceso”, según arrojan los últimos datos de la Encuesta de Actividad, Comercio y Servicios que elaboró el Departamento de Estudios Económicos de la gremial empresarial.

El Índice de Difusión (que mide la proporción de rubros relevados que mostraron crecimiento) se mantuvo estable respecto al mes anterior en un 64%, al tiempo que el restante 46% de los rubros “obtuvo un peor resultado respecto a la evolución de sus ventas en términos reales”. La gremial destaca que visto en el largo plazo “este dato es tomado positivamente”, ya que tanto en 2015 como 2016 el Índice de Difusión se ubicó apenas por encima del 30%.

El informe detalla que el mayor crecimiento continúa observándose a nivel de los bienes de consumo duradero de origen importado, en particular, automóviles y maquinaria agrícola. Por el contrario, los rubros de venta vinculados con la industria y la construcción, que habían mostrado cierto incremento en el primer trimestre (como Barracas y Ferreterías Mayoristas e industriales), se mostraron en retroceso como consecuencia del escaso dinamismo que se observa particularmente desde el sector privado en términos de desarrollo de nuevas inversiones.

Resultado final

Al analizar el comportamiento de los diversos rubros, se observa que los electrodomésticos continuaron mostrando un incremento de sus ventas (+5,5%), pero en esta oportunidad solamente en las grandes superficies. En las casas especializadas en términos generales los empresarios del rubro perciben un escenario menos dinámico respecto a lo ocurrido en los trimestres previos, aunque la información aclara que “se observan diferencias de importancia al interior de las empresas consultadas”.

En el sector Vestimenta, particularmente en las ventas de vestimenta para dama, luego de constatarse un crecimiento de 3,4% en el primer trimestre, las ventas cayeron 4,4% en el período abril-junio en términos interanuales, dando como resultado una caída acumulada de 1,7% en el primer semestre. Por su parte el rubro vestimenta de caballero continúa atravesando un escenario recesivo en los últimos tres trimestres.

En calzado, el conjunto de empresas consultadas sufrieron un retroceso en el segundo trimestre, en contraposición a lo ocurrido en los trimestres previos donde habían atravesado crecimientos interanuales. Considerando el acumulado de la primera mitad del año, se registra un leve crecimiento del sector.

Por su parte, el sector supermercados constató un crecimiento de las ventas reales del 1,3% en términos interanuales, tratándose del primer resultado positivo luego de dos años y medio de registrar contracciones. A nivel de los distintos rubros que componen la oferta en grandes superficies, algunos artículos que mostraron un comportamiento destacado respecto a lo observado en el período anterior, fueron los de Bazar, Ferretería, Vestimenta y Juguetes. Por otra parte, el rubro de Panadería y Rotisería, Limpieza del Hogar, Cosmética y Perfumería, Librería y Papelería, y Calzado, continúan atravesando un escenario de caída en sus ventas.

En el sector automotor, persiste el dinamismo que comenzó a observarse ya en el cierre de 2016. Las ventas de autos 0Km crecieron 33,4% en términos interanuales, acumulando un crecimiento de 29,3% en el semestre, mientras que las ventas de camiones 0Km crecieron 29,9% en abril-junio dando como resultado un crecimiento de 22,4% en el semestre. La gremial, agrega que si incluso la variación en las ventas del segundo semestre fueran nulas, el sector “igualmente alcanzaría un crecimiento superior al 10% en las ventas anuales”. Este comportamiento se explica “en el menor precio de las unidades así como a la gran diversidad de opciones para los compradores, lo cual a su vez se ha visto favorecido como fuera mencionado, por una evolución del valor de dólar estable, y una fuerte política comercial con gran disponibilidad de crédito para la financiación a plazos y tasas convenientes”.

En los rubros de servicios relevados, se destacó el comportamiento de las ventas de las agencias de viajes, que crecieron 4,6% real luego de dos años de resultados negativos. “Bajo este escenario, las expectativas siguen siendo positivas para los empresarios consultados en la medida que dichas condiciones se mantengan y el poder de compra de los hogares, los cuales destinan una mayor proporción del gasto en servicios turísticos hacia el exterior, no se deteriore”, sostiene.

En contracara, los hoteles 3 y 4 estrellas presentaron datos negativos respecto al segundo trimestre de 2016. En el primer caso la caída fue leve (-0,4%) por lo que el comportamiento acumulado del semestre igualmente es positivo (0,7%) como producto de los resultados del inicio de 2017. Por su parte, las ventas de los hoteles 4 estrellas acumulan una caída de 1,1% en el semestre, luego de caer en ambos trimestres.

Pasando raya

A modo de conclusión, el informe de la CNCS destaca que los datos globales de la economía muestran un desempeño positivo lo que también se ve reflejado en los datos globales de la encuesta. Sin embargo, advierte que “es posible percibir cierta volatilidad en el resultado de algunos rubros en particular”, lo que “demuestra las debilidades que aún persisten y que no permiten consolidar una situación de crecimiento sólida y generalizada en el sector, advirtiéndose incluso en algunos casos un retroceso en los niveles de venta”.

Asimismo, alerta respecto a la demanda interna ya que si bien el poder de compra de los salarios continuó aumentando, los indicadores del mercado laboral se han mostrado en retroceso, lo cual “no es una buena señal”. “Si bien la evolución del valor del dólar en el mercado local ha tenido un efecto positivo en la capacidad de compra de los hogares, no ha permitido una recuperación en términos de competitividad que la economía requiere para sostener el crecimiento del sector exportador, permitiendo así mejores condiciones económicas que se traduzcan en una mayor generación de empleo y por lo tanto en un mejor nivel de vida de la población”, interpreta la gremial.

Por su parte, advierte que “la competitividad de las empresas privadas se ve afectada por los altos costos que enfrentan, fruto de una pesada carga tributaria, elevado nivel de las tarifas públicas y rigidez del mercado laboral que no se condice con la productividad de la mano de obra”.

El plano externo es visto por la CNCS cómo “más alentador”, en la medida que las economías de la región parecen retomar lentamente su senda de crecimiento aunque aún con enormes desafíos a nivel económico y fundamentalmente político.

“Para los próximos meses es de esperar que la recuperación del sector comercial se procese aún con dificultades, lejos de alcanzar por tanto, una situación de crecimiento sostenido en el tiempo”.

Advierten por baja rentabilidad, suba de salarios por encima de la productividad y rigidez del mercado laboral

El sondeo de la CNCS consultó a los empresarios del sector respecto a los motivos por los cuales la mejora en el comportamiento de la actividad que se había registrado a fines del año pasado y a comienzos de 2017 no se había reflejado en los indicadores del mercado laboral. La mayor parte de las respuestas (37%) lo atribuyó a “la baja rentabilidad que están mostrando las empresas, lo que lleva a que se reduzcan los márgenes de ganancia y la contratación de mano de obra se vea perjudicada”. “Los costos de las empresas crecen por encima de sus ingresos, con lo cual los empresarios asumen una abultada carga en materia de costos directos e indirectos los cuales han evolucionado de manera creciente, al tiempo que las ventas no han acompañado dicha evolución, al menos en algunas ramas comerciales”, detalla el informe.

El segundo motivo mencionado por los empresarios (23%) apunta a que “los incrementos en los salarios no se condicen con los niveles de productividad de los trabajadores, por lo cual se genera una traba al crecimiento de las empresas y por lo tanto a la generación de mayor trabajo”.

Otro motivo mencionado con frecuencia (14%) fue “la rigidez del mercado laboral, la cual no permite adaptar con facilidad los requerimientos de las empresas en cuanto a sus recursos humanos”. “Ello desincentiva la contratación de nuevos trabajadores ante un contexto de crecimiento económico incipiente o frágil como el que actualmente se está atravesando, llevando a que los niveles de empleo permanezcan estables o incluso en retroceso”, argumenta la CNCS.

Consultados respecto a qué perspectivas tienen sobre la cantidad de personal ocupado en sus empresas, la amplia mayoría de los empresarios (84%) estima que mantendrá su plantilla de trabajadores relativamente estable. Por su parte, un 14% estima que la reducirá y tan solo el 2% de los consultados planea aumentarla.

Fuente: CRONICAS | CRONICAS ECONOMICAS | 18/08/2017 | Pag. 15