Entrevista a la Asesora Económica de la CNCS, Ec. Ana Laura Fernández para revista Retail Supermercados & Autoservicios La asesora económica de la CNCS Ec.Ana Laura Fernández analizó el cierre de 2018 y las perspectivas para 2019, a partir de las variables que inciden en las decisiones de consumo: la tasa de empleo, el salario…

Entrevista a la Asesora Económica de la CNCS, Ec. Ana Laura Fernández para revista Retail Supermercados & Autoservicios

La asesora económica de la CNCS Ec.Ana Laura Fernández analizó el cierre de 2018 y las perspectivas para 2019, a partir de las variables que inciden en las decisiones de consumo: la tasa de empleo, el salario real, los precios, el contexto económico y la evolución del dólar, que impacta tanto en los precios como en el índice de confianza, entre otros aspectos. El 2018 se despide con un escenario de estancamiento, y se prevén caídas en el sector para 2019.

Ec. Ana Laura Fernández, asesora Económica de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios. En un escenario de incremento del valor del dólar, las expectativas caen, el mercado de trabajo se deteriora, y el salario real -con una inflación por encima del 8%- no varía. Todo esto incide en el bolsillo y las decisiones a la hora de consumir. En realidad, el salario real ha aumentado 3% en 2016, el año pasado lo hizo 1,5%, y para este año no esperamos variaciones. Hay una baja del poder de compra de los hogares, tanto por el lado de los ingresos, como por la existencia de una mayor cantidad de gente sin empleo.

Desde el punto de vista del comercio y los servicios, donde el salario es un componente importante de los costos, estamos viendo problemas, porque las empresas no están vendiendo tanto, y a la vez deben hacer frente a costos fijos que van en aumento. Obviamente, esto incide en los niveles de rentabilidad. En lo relacionado con 2018, los indicadores nos muestran una situación de estancamiento para el sector comercio, con una variación en torno al 0%. Algo muy diferente de lo que el sector vivió en 2017, con un crecimiento del 7%. Allí tuvo gran incidencia la temporada turística, luego de tres años de caída. En 2018, la actividad comenzó compleja, y rápidamente experimentó un freno, empezando a darse una desaceleración de los distintos sub-rubros, cada vez más pronunciada. Con los datos que se desprenden de la encuesta del tercer trimestre de 2018, se confirmó ese freno, con un índice de disminución en torno al 70%, sobre los 28 sectores del comercio relevados, mientras que en 2017 había caído solamente el 25% de ellos. Por esta razón estamos proyectando una situación de estancamiento para el cierre de este año.

Previsiones

De continuar variables como la profundización de la recesión en Argentina, el escenario incierto en Brasil, un dólar aumentando a nivel internacional, y salarios reales creciendo al cero por ciento, prevemos un 2019 con caída en el sector comercial, porque lo estaremos comparando con un 2018 en situación de estancamiento. Si uno proyecta el escenario comercial para los próximos años, las noticias no son las mejores.

También, observamos que hay mucha fragilidad en materia de competitividad. La ecuación de costos todavía impacta mucho en el nivel de actividad, y esto incide negativamente en el resultado del sector comercial. A la vez, las noticias que recibimos de Argentina hacen que todas nuestras previsiones se ajusten a la baja.

Uno de los sectores más golpeados en 2018, fue el de la hotelería de tres y cuatro estrellas, que venía de un 2017 positivo, y el último año sufrió una caída. Electrodomésticos, por su parte, sigue la misma tendencia, al igual que la venta de automóviles, que en el último trimestre cayó un 20%. Por otro lado, un sector que viene sufriendo hace tiempo es el de Vestimenta, que siente la competencia de las marcas internacionales, y por haber quedado caro frente a los precios en los países vecinos. Sin olvidar el contrabando en los departamentos de frontera.

Caída del empleo

Cuando hablamos de empleo y salarios, y de la incorporación de tecnología, está claro que asistimos a la destrucción de puestos de trabajo. Pese a que, hasta el momento, la actividad venía creciendo en términos globales, el empleo seguía cayendo. Y en este contexto de menor actividad económica, esa caída se profundizó. En un sector como el comercio, la destrucción de puestos de trabajo se hizo presente particularmente este año. Por un lado, por un menor nivel de actividad. Por otro, por la rigidez laboral existente. Y también por la incorporación de la tecnología, que incide en la estructura de empleo de una empresa. El sector comercio es el que emplea mayor cantidad de personas, y a la vez, el que tiene mayor riesgo de automatización por la incorporación de la tecnología. Es decir, que esta tendencia impacta en el sector y lo seguirá haciendo. Por eso, es fundamental una reconversión hacia esta nueva realidad. Si bien un primer impacto es la destrucción de puestos laborales, desde la Cámara impulsamos la capacitación de las personas para su posterior reinserción, adecuada a las nuevas demandas. Pero la reconversión no sólo debe alcanzar a los empleados sino también a los empresarios, por ejemplo, para adaptarse al impacto del comercio electrónico.

Indice del sector supermercadista

De acuerdo con los análisis de la CNCS, el sector supermercadista venía creciendo en torno al 2%, pero en el último trimestre relevado en 2018 presentó una caída, que se vio impactada por una baja en la venta de alimentos y bebidas, además de electrodomésticos y juguetería.